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La fórmula de Valverde

La fórmula de Valverde

A cada partido exigente, cuando el equipo ha sido requerido para una cita trascendente, pocas como el partido de vuelta de los cuartos de Copa contra el Sevilla, Ernesto Valverde ha respondido con la misma alineación o un equipo tipo: Ter Stegen; Sergi Roberto, Piqué, Lenglet, Jordi Alba; Rakitic, Busquets, Arthur; Coutinho, Luis Suárez y Messi. Las únicas variaciones en las citas contra el Madrid en LaLiga o en la Champions frente al Tottenham y el Inter, también respecto a la Copa ante el Sevilla, han sido el portero —Cillessen se alinea en el torneo del KO—, el lateral derecho —a veces ha jugado Sergi Roberto y en ocasiones Semedo— y el tercer delantero: Coutinho o Dembélé.

Así que el último partido de Copa ha servido para certificar que el entrenador tiene un once titular, susceptible de ser matizado en función de las circunstancias y del rival, y que afecta a un jugador por línea: Semedo es más defensivo que Sergi Roberto, Arturo Vidal le viene bien al equipo en momentos en que se necesita energía, y Dembélé y Coutinho se disputan en igualdad de condiciones la plaza de acompañante de Messi y Luis Suárez. El técnico no parece dispuesto a tomar partido sino que ha alternado a ambos en función de su situación física: ha apostado por la continuidad del brasileño en ausencia del francés de la misma manera que cuando se discutía sobre su rebeldía dio continuidad a Dembélé.

A Valverde le gusta más hablar de situaciones de partido y de contextos que de una formación validada para afrontar cualquier competición a partir de la máxima de que los títulos no dependen de 11 jugadores sino de la plantilla y sus rotaciones, evidentes en torneos como LaLiga y en los encuentros de ida de la Copa.

Ausente todavía Umititi, Lenglet y Arthur se han consolidado como pilares del Barça. Muy riguroso, el francés le da estabilidad defensiva y equilibrio al equipo a la vez que el brasileño marca un estilo muy definido desde los tiempos de Xavi. Acusado de inocuo y de pegapases, Arthur supo ser vertical y profundo contra el Sevilla. El gol de Rakitic redimió al brasileño de la misma medida que Cillessen se reivindicó ante Banega. El meta holandés, sustituido por Van Gaal en la rueda de penaltis de los cuartos de final de la Copa del Mundo 2014, no había sido capaz de detener ninguno de los 25 penaltis lanzados desde su estreno oficial en el NEC Nimega. El miércoles neutralizó la pena máxima de Banega y disparó al Barça hacia las semifinales de la Copa.

Cillessen suma, tanto para el entrenador como para el presidente —se anuncia su traspaso en verano al club que abone los 60 millones que vale su cláusula de rescisión—, al igual que Semedo, Vidal, Coutinho y Dembélé. Una vez diseñado el equipo, Valverde no quiere perder a ningún jugador de la plantilla, muy diligente en la gestión del grupo, respetuoso con las jerarquías y también dispuesto a facilitar la salida de quienes no participan en la dinámica o demandan más protagonismo, caso de Munir (Sevilla) o Denis Suárez (Arsenal).

El sentido de la justicia del técnico se expresa en partidos como el del miércoles en que participaron los 14 futbolistas habituales en las convocatorias, además de Ter Stegen, titular en LaLiga y la Champions. Ni Murillo ni Boateng, fichajes de invierno y titulares en Nervión, jugaron un minuto en la vuelta porque su cometido consiste en dar descanso a Piqué o Lenglet en defensa, y en ataque a Luis Suárez. La plantilla agradece la manera de ser y hacer de Valverde y el entrenador se muestra complacido con el plantel porque siempre ha sido competitivo y ha respondido a sus peticiones, incluso en octubre cuando se lesionó Messi. Rutinario en el día a día, el Barça ha sabido ser extraordinario en las ocasiones especiales, momento en que ha mostrado su competitividad, frescura y brillantez, expresada en jugadas como la del 5-1 y la del 6-1.

Llega Todibo; se va Denis

No hay de momento reto que se resista al equipo a la espera de envites mayores como las semifinales de Copa, los enfrentamientos de Liga con el Valencia y el Athletic y los octavos de la Champions ante el Lyon. El deseo y la ambición a la carta funcionan de momento como motor del Barça en sus aspiraciones de alcanzar títulos antes ganados y sin embargo añorados como la Champions.

Denis cerró este jueves su cesión al Arsenal por un millón y medio, al tiempo que se guarda una opción de compra por 20-25 millones. No es el único movimiento del área deportiva —que ya fichó a Boateng y Murillo— en estos días, puesto que ya ha cerrado el fichaje de Todibo, central del Toulouse (en teoría llegaba en junio), que será presentado este viernes; y también acordó compartir con el Betis el fichaje del lateral Emerson (seis millones abonará cada club), del Atlético Mineiro, que jugará en el Benito Villamarín, aunque el Barça se asegura una opción de compra durante dos campañas por valor de nueve millones.