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Godín y Filipe Luis, la jaqueca navideña del Atlético de Madrid

Godín y Filipe Luis, la jaqueca navideña del Atlético de Madrid

Godín y Filipe pueden firmar por otro club desde el martes. Sus renovaciones, en punto muerto. Hace cuatro días (26 de diciembre), en Jacksonville, una localidad a las afueras de Montevideo, Diego Godín se contorneaba como un adolescente al ritmo de la música nocturna. Lo hacía, eso sí, junto a su esposa, Sofía Herrera, y ante la mirada de algunos compañeros del Atlético, a los que les costaba esconder su sonrisa viendo cómo se las gastaba su capitán. En el día de la boda (casi) todo está permitido. Por allí andaba su inseparable Griezmann, padre de su ahijada Mia, su compatriota y socio de la defensa Giménez, el recién llegado Arias y los otros dos capitanes, Koke y Juanfran, que ya ha experimentado la sensación que ahora le está tocando vivir a Godín (32). A partir del martes, tanto ellos dos como Filipe Luis (33) serán libres para hablar y firmar con quien les plazca. Sus contratos expiran el 30 de junio. Aunque si el Atlético quiere retenerlos, tendrá que remangarse desde ya.

Cosas de la edad pero, sobre todo, de la política de renovaciones del club rojiblanco para los mayores de 32 años. Sin distinciones emocionales que valgan. Lo soportó Fernando Torres y, meses antes de marcharse a Qatar, también Gabi, caminó entonces de los 35. Es ley de vida en el Atlético, como bien sabe Juanfran (cumple 34 el 9 de enero), que hasta primavera no dejó cerrada su última ampliación, a pocos meses del final de su vínculo, y ahora se vuelve a encontrar en el punto de partida. A expensas de una renovación a la baja o nuevo destino. Una sensación de intriga que ahora les toca vivir a Godín y Filipe Luis, casi nueve años después de su llegada a Madrid (Filipe estuvo una temporada, la 2014/15, en el Chelsea), cuando era difícil adivinar la tremenda evolución deportiva y económica del club rojiblanco. Da igual que ambos sigan siendo piezas cotizadas en el continente. Sin ir muy lejos, el PSG ya apretó por Filipe en agosto, pero la oferta no acabó de satisfacer al Atlético. También asomó por ahí la Juventus. Incluso el Manchester United ha querido contar con él en enero, pero recibió un ‘no’ por respuesta desde las oficinas del Wanda Metropolitano, donde no se saltan ni una coma de esa ley no escrita que marca el futuro y acompaña el presente de los veteranos. Hasta su lesión, el lateral ha seguido siendo intocable para Simeone en ese afilado costado zurdo. El caso es que Filipe aún sigue esperando noticias desde el club. Y eso que es una pieza cotizada, que aún puede serlo un poco más, en función de la decisión final que tome Lucas, su sustituto natural en ese flanco que tantos dolores de cabeza está dando. De hecho, las lesiones que han maltratatado en este arranque al equipo, han obligado a Saúl a reconvertirse en lateral. Para el verano, eso sí, ya se cuenta con Jonny Otto (cedido en el Wolverhampton), un diestro que juega y rinde a banda cambiada.«Aún no he renovado, pero estoy tranquilo. Ya se verá cómo se va dando el año», fueron las últimas palabras al respecto, en la previa del duelo de Champions ante el Brujas, del capitán, Diego Godín. Al igual que ocurre con Filipe, pese a su edad, sigue estando entre los mejores del mundo en su posición. De ahí que en el Manchester (United) o en Turín no se olviden de él, a pesar de las calabazas que ambos equipos recibieron en verano. Aunque el hecho de llevar el brazalete y tener la influencia que tiene sobre Griezmann, y también sobre la grada, le hace algo más especial que al resto. «Todo se solucionará», fue la última palabra dese los despachos de la entidad, al respecto del futuro del charrúa. Ellos (Godín, Filipe y Juanfran) serán libres desde el martes para hablar y fimar por otro club. Es la jaqueca navideña con la que arrancará el año el Atlético, que hoy (18.30 h.) regresa de vacaciones. «Todos los jugadores son importantes, ninguno imprescindible. Los únicos básicos son el grupo y el club», fue el nítido mensaje de ayer de Miguel Ángel Gil, que tiene la última palabra.