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El Mónaco suspende a Henry de su cargo de entrenador

El Mónaco suspende a Henry de su cargo de entrenador

Thierry Henry ya no es el entrenador del Mónaco. El club del Principado ha anunciado este jueves, sobre las siete de la tarde, que había tomado la decisión de apartar del banquillo de forma cautelar al exfutbolista francés, de 41 años, tras solamente tres meses al frente del primer equipo, actual penúltimo de la Liga francesa. “El AS Mónaco anuncia haber decidido suspender de su cargo de entrenador del primer equipo a Thierry Henry a partir de hoy”, se puede leer en un comunicado oficial. El exdelantero del Barça, entre 2007 y 2010, será sustituido de forma provisional por su exadjunto Franck Passi, exasesor también de Marcelo Bielsa cuando el técnico argentino entrenaba al Marsella, entre 2014 y 2015.

Al frente del Mónaco, el club de su debut como futbolista profesional en 1994, Henry estrenaba su carrera como primer entrenador. El exinternacional francés, campeón del mundo con la selección capitaneada por Didier Deschamps en 1998, se había convertido en técnico del primer equipo del club del Principado el pasado 13 de octubre, hace un poco más de tres meses. Sustituyó entonces en el banquillo al portugués Leonardo Jardim, apartado de su cargo tras una serie de malos resultados en el primer tramo del curso liguero que colocaban al actual vicecampeón de Francia en puestos de descenso. Antes de que fuera nombrado por el presidente ruso Dmitri Rybolovlev, Henry ocupaba el cargo de segundo entrenador de la selección de Bélgica, liderada por el español Roberto Martínez y reciente tercera clasificada del Mundial de Rusia en el verano pasado.

Llamado para revertir la situación deportiva del Mónaco, Henry se mostró incapaz en sus tres meses de mandato de mejorar los resultados, con un balance de cuatro victorias, cinco empates y once derrotas en veinte partidos disputados, a pesar de contar con el refuerzo del medio catalán Cesc Fabregas, traspasado por el Chelsea en el mercado de invierno. El martes, el Mónaco fue eliminado de la Copa de Francia tras perder por 1-3 en dieciseisavos de final del torneo contra el Metz, un club de segunda categoría. Una humillación en casa que provocó su cese como entrenador antes de su probable despido.